UN PUEBLO EN EL OLVIDO

LOS YUKPA

Los Yukpa, hoy se asientan en las adyacencias de la avenida Las Industrias de Barquisimeto-Venezuela, donde según ellos; pronto serán más.

 

110 familias viven allí. Viviendas improvisadas con palos, tablas de madera y bolsas. En las que se reparten personas de una pequeña comunidad que no posee un orden jerárquico definido contrario a lo que cuenta la historia sobre su organización social. Alfonso, es el que “pone orden”, de manera alguna  es el representante del grupo(pero no el jefe), no pude conocerlo por que estaba trabajando. Evencio fue quien me recibió, uno de los pocos que habla español de manera fluida. Con 30 años de edad y 6 hijos a su cargo; algo que puede parecer una locura en estos tiempos, pero para el no lo es.

 

“Tenemos mas de un año aquí, vinimos de La Sierra de Perijá por que allá no hay nada; no hay comida, no hay trabajo, todo es un problema. Aquí, el gobierno viene de vez en cuando y nos ayuda con comida, nos prometieron un terreno y una casas, bueno, eso lo estamos esperando. También pasan personas y nos ayudan, nos dan comida y ropa. Yo trabajo haciendo sombreros como muchos aquí, diario se venden entre 1 y 3 (1000Bsf-200Bsf c/u dependiendo del tamaño). Otros, van a limpiar vidrios o a pedir en los semáforos. Estamos bien, estamos mejor que en la Sierra de Perijá”.

 

¿Mejor que en la Sierra?

 

Según la historia, El pueblo Yukpa son una comunidad que se dedica a practicar la agricultura, la caza con flechas, la pesca de arpón, la recolección y la ganadería. Los hombres dedican tiempo a labores de caza así como a fabricar los instrumentos para ello y las mujeres atienden la siembra y el cuidado del huerto. Hoy, vi a una comunidad en completa dejadez, obligada a dejar sus tierras por la falta de oportunidades, de la minería ilegal y de una verdadera falta de voluntad de los gobiernos de apoyar a nuestros pueblos indígenas. Viviendo en condiciones de insalubridad, en ranchos improvisados, expuestos a toda la realidad país que tanto nos ha golpeado. Salieron de sus tierras, de su cultura para de alguna forma ingresar a la nuestra, pero sin tener las herramientas necesarias para lidiar con nuestra forma de vida.